North Coast 500, la ruta de las Highlands (I): Inverness-Ullapool.

Antes de contaros nuestro viaje por la North Coast 500, hemos de decir que al iniciar este blog pretendíamos publicar un artículo cada viernes. La vida y sus circunstancias son caprichosas y exigentes, y nosotros no damos más de sí. Si algo deseamos es divertirnos y compartir este otro estilo de vida, el furgonetero. Dicho esto, escribiremos sin presiones. Dicho esto, nos subimos en nuestra T6 porque, ahora sí, empieza el viaje.

Durante la primera semana de mayo recorrimos la llamada “Route 66 escocesa”. En cinco días, sumamos más de 1.700 kilómetros y disfrutamos como hacia tiempo del hecho de conducir. Apenas hicimos otra cosa que eso a lo largo de carreteras muy estrechas, llenas de curvas y de “passing place”, es decir, de pequeños huecos en los que orillarse y dejar pasar a otro vehículo. En algunos momentos, confesamos que las pasamos canutas.

Passing place
Aunque para furgoneteros habituados a viajes largos 1.700 kilómetros en 5 días no son mucho… hay que tener en cuenta que en algunos tramos de la North Coast 500 se puede tardar hasta 1 hora en recorrer poco más de 15 kilómetros. Sin duda, esta ruta se merece hacer el viaje con calma y dedicarle al menos 5 días sólo a esas 500 millas (805 kilómetros).

Conducir despacio por esas carreteras permite disfrutar de los montes típicos del país, llamados munros, de los humedales cubiertos de vegetación que los rodean y del olor de la turba que se intuye en las profundidades.

munros
Para quienes se animen a recorrer esta ruta, es muy importante prestar atención a los pasos canadienses (“Cattle grid”). Aparecen de repente, no siempre están señalizados y pasar rápido sobre ellos supone que toda la furgo empiece a vibrar escandalosamente. Y claro, hay que prestar mucha atención a todo tipo de animales que los frecuentan. Y no solo hablamos de ovejas y vacas.

IMG_3319

 

Cerdos 2
La ruta comienza y concluye en Inverness. Nosotros no regresamos al punto de partida porque vivimos en el sur del país y no contábamos con demasiados días. Tomamos un desvío y conocimos un pueblo maravilloso: Plockton. Pero esto lo contaremos en la próxima entrada; hoy nos quedamos con la primera parte del viaje.

En nuestra opinión, Inverness se merece una visita, pero sin invertir demasiado tiempo en ella. Hasta llegar allí, condujimos durante tres horas desde casa. Para dormir buscábamos un parking que nos habían recomendado nuestros colegas de The Orange Pumpkin Travels junto al río; pero era muy tarde para andar dando vueltas, así que aparcamos en el parking del “Inverness Leisure“. Es un sitio tranquilo, pero la actividad del centro comienza temprano y hay algo de movimiento (a nosotros no nos molestó). Para quienes prefieran dormir en camping, hay uno junto al “Inverness Leisure” desde el que se puede acceder fácilmente a la ciudad.

Por la mañana, visitamos la catedral, nos acercamos al castillo y callejeamos. Lo dicho, es el punto de partida pero lo bueno está por llegar, así que merece la pena ponerse en marcha.

Y así, sin prisa pero sin pausa, llegamos a uno de los puntos míticos en el recorrido: John o’ Groats. Situado en el extremo norte de las tierras altas. Es algo así como el Finisterre escocés, y multitud de personas se acercan por aquello de sentirse en el final de la tierra. Desde allí se divisan las impresionantes Islas Orkney.

El punto más septentrional de Gran Bretaña es Dunnet Head, y hasta él fuimos. Por algún extraño motivo, a uno de nosotros le hacía especial ilusión ser la persona que se encontraba más al norte de toda la isla.

casita aislada

En Dunnet Head hay un faro y restos de lo que durante la Segunda Guerra Mundial fue un campamento militar. Hoy queda una gran huella de él en forma de bunkers y polvorines.

militar 1

Recorrer la North Coast 500 brinda la oportunidad de visitar bellísimas playas.

playa 2

 

playa

En una de ellas, encontramos un trozo de madera que queremos que nos ayude a recordar estos meses de vida escocesa.
amuleto editado

Las tierras altas están al margen del ruido y, aunque nos habían dicho que encontraríamos multitud de turistas, apenas nos encontramos con unos cuantos. La segunda noche la pasamos junto a una entrada de mar. Tras pasar el pueblo de Tongue la carretera discurre sobre un dique y, nada más cruzarlo, a la derecha sale una carretera hacia Talmine. Unos 500 metros más allá, a la derecha, hay una esplanada perfecta para aparcar y pasar la noche. Sólo un pequeño inconveniente en esa época del año… ¡los pájaros se despiertan y cantan con los primeros rayos de luz, es decir, a las 4.30 de la mañana!

dormir
Admitimos que no preparamos el viaje con antelación. En la oficina de turismo de Inverness nos entregaron un mapa y nos dejamos guiar por el consejo de diferentes personas. Por ejemplo, la dueña del restaurante The Shorehouse, justo frente a la isla de Handa, que es reserva natural y a la que se puede acceder en un barquito. En su pequeño establecimiento, disfrutamos de las cigalas que su padre había pescado esa misma mañana (no recordamos el precio exacto, pero no nos pareció caro y, en cualquier caso, se puede consultar la carta en el exterior del local).

handa
cigalas

Cargadas las pilas pusimos rumbo a Ullapool. Deteniéndonos aquí y allá, y conduciendo sin prisa. Claro, que las carreteras tampoco permiten pisar demasiado el acelerador.

En este pueblo costero, que no somos capaces de pronunciar y cuyas sílabas cambiamos de posición continuamente, dormimos en el único camping que existe (20£ furgo y dos personas). Muy recomendable si hay que darle un “repaso” a la furgo: dispone de puntos de electricidad, lugar de vertido de aguas grises y negras, grifos y mangueras para cargar agua, etc. Duchas y baños limpios y, algo a tener muy en cuenta en un país en el que todo cierra entre las 5 y las 6 de la tarde, si se llega cuando la recepción está cerrada se puede entrar, dormir, y al día siguiente pasar a pagar.

Una vez más la suerte estuvo de nuestro lado… y coincidimos con la celebración de un festival de folk. Así que, una vez más, nos dedicamos a recorrer los pubs del pueblo disfrutando de buena música y cerveza.

Próximamente, North Coast 500, capítulo segundo. Desde Ullapool a Plockton.

#nosinmmifurgo
#keeprolling

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s